El objetivo de este documento es discutir la prevalencia y factores de riesgo asociados con la prevalencia de enfermedades cardiovasculares, proponer temas para la investigación y prevención de enfermedades cardiovasculares; y discutir la prevención y mortalidad en poblaciones específicas.
Según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte a nivel mundial, matando aproximadamente 17.9 millones de personas al año. Así mismo, cuatro de cada cinco muertes relacionadas con enfermedades cardiovasculares son a causa de infartos o embolias, uno de cada 3 muertes ocurre en personas menores a 70 años de edad, y 75% de las muertes cardiovasculares ocurren en países de bajo o mediano ingreso.
Los principales factores de riesgo asociados a enfermedades cardiovasculares son el consumo de tabaco, dietas no saludables, el consumo de alcohol y poca actividad física, así como una elevada presión arterial, colesterol alto, y la glucosa elevada.
Según algunos investigadores, la tasa de mortalidad cardiovascular ha disminuido en 21% globalmente en los últimos 20 años. Esta tendencia hacia la disminución se ha observado principalmente en países de ingreso alto, en tanto que los países de bajo o mediano ingreso la mortalidad ha ido en aumento. La reducción de la mortalidad en algunos países es el reflejo del éxito que han tenido las estrategias de prevención, sobre todo en países desarrollados, de manera que la promoción y la expansión de estas estrategias hacia países con menos ingreso y menos desarrollados en una prioridad de salud global.
La investigación de la mortalidad cardiovascular y sus factores de riesgo es importante para intentar mejorar la calidad de vida y el bienestar de la población, y reducir el lastre social relacionado con la enfermedad, el cual se puede medir por medio de costo social, etc. Para poder generar conocimiento en estas áreas, podemos investigar diferentes aspectos vinculados a la enfermedad cardiovascular, por ejemplo el acceso a tratamiento, medidas y estrategias de prevención, infraestructura médica y la disponibilidad de especialistas y médicos generales.
En concreto también nos interesa indagar, en el contexto de las características sociales de la población, si es que existen diferencias en la mortalidad cardiovascular entre las poblaciones de Ciudad Juárez y El Paso.
Según la Organización Panamericana de la Salud en 2015, el 42% de las muertes prematuras en mujeres fueron a causa enfermedad isquémica del corazón y 26% fueron a causa de enfermedades cerebrovasculares. Las cifras para hombres fueron de 58% de muertes a causa de enfermedad isquémica del corazón y 19% de enfermedades cerebrovasculares. En total la tasa de muertes por enfermedades no transmisibles en México era de 415 por cada 100, 000 habitantes.
En cuanto a factores de riesgo, se observó que 17% de los adultos fuman, 23%padecen hipertensión y 30% padecen obesidad.
En comparación, Estados Unidos tenía una tasa de mortalidad por enfermedades no transmisibles de 713 por cada 100, 000 habitantes. En 2012 la tasa de mortalidad por enfermedades del corazón fue de 170 por cada 100,000 habitantes; y 36 por cada 100, 000 habitantes en el caso de las embolias. En relación a los factores de riesgo, se habían contabilizado 25% de adultos fumadores. 46.3% de hipertensos y 34% de obesidad.
Retomando el tema de la reducción de la mortalidad cardiovascular a nivel global, mencionamos anteriormente que se ha observado una tendencia a la baja globalmente, y que esta tendencia se ha observado principalmente en países desarrollados; en tanto que los países pobres no han podido control el problema, observando incluso incremento en las tasas de mortalidad. También se considera que los países desarrollados lograron reducir la mortalidad por medio de la implementación de medidas preventivas y acceso a tratamiento adecuado. Según cifras de la Organización Panamericana de la Salud, en un periodo de 16 años, del año 2000 al 2016, la mortalidad por enfermedades del corazón aumento de 72 muertes por cada 100,000 habitantes a 83 en México, mientras que en los Estados Unidos la mortalidad disminuyó de 112 muertes por cada 100,000 habitantes a solo 60. Mientras que en México la mortalidad aumentó, Estados Unidos la redujo a casi a mitad.
En cuanto a la mortalidad por enfermedades cerebrovasculares, ambos países han logrado reducir las tasas de mortalidad, aunque la mortalidad en México sigue siendo mayor. En Estados Unidos la mortalidad se redujo de 34 muertes por cada 100,000 habitantes a 22, y en México la reducción ha sido de 41 muertes por cada 100,000 habitantes a 29.
Enfocándonos en la frontera, algunos investigadores sugieren que la tasa de mortalidad es mayor cardiovascular es mayor en las ciudad fronterizas del norte que en las ciudades no fronterizas de México.
Conclusiones:
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